Florero de pared 925
El nostálgico jarrón de pared de Hedwig Bollhagen, con el número de modelo «925», no solo se inspira en una tradicional pila de agua bendita para colgar en la pared, sino que también resulta ideal como elegante marco para flores y plantas, o incluso como práctico lugar donde guardar pequeños tesoros. Con su forma redondeada y curvada, este jarrón de pared de cerámica, que pesa 130 gramos, transmite una armonía elegante y se integra a la perfección en el ambiente. Con un diámetro de 9 centímetros, el jarrón de pared 925, de 8 centímetros de altura, es casi tan ancho como alto: unas dimensiones ideales para embellecer diversas paredes de una manera sencilla y, al mismo tiempo, llamativamente bella. Y gracias a un discreto orificio en la parte trasera del jarrón, de forma cónica y elevada, esta obra de arte de cerámica también se puede fijar con toda facilidad.